Mis tripas
Muchas veces hemos leído que los sentimientos están alojados en el corazón. Me has roto el corazón, a heartbreak, te doy mi corazón, tómalo, tuyo es mío no... Mis sentimientos están alojados en el estómago, en las tripas. Probablemente haya lugares menos asquerosos para albergar determinadas sensaciones, pero siempre me ha funcionado de esta manera. Cuando me he sentido alegre, cuando algo me ha hecho daño, es un nudo en el estómago lo que sacude el resto del cuerpo. Cuando estoy nervioso, cuando algo me sobrevuela, cuando tengo una 'corazonada' (de nuevo el puto corazón). Todo a las tripas. Es un órgano sincero. Y hoy me duele la tripa...
Por cierto, y aprovechando que he sacado cinco minutos para escribir. Sacad tiempo para releer, rescuchar y revisar. Es uno de los grandes placeres de la vida cogerle nuevas vetas a una madera que creías pulida. Esta semana he vuelto a ver 'El golpe', me he vuelto a leer 'El aleph' de Borges y he vuelto a escuchar, una vez más, 'Car wheels on a gravel road' de Lucinda Williams. Ella también me revuelve el estómago.
Está visto que la política no motiva ni a los votantes ni a los visitantes de mi web... SImplemente dos notas rápidas sobre mis dos últimos conciertos y alguna que otra novedad vital. El miércoles pasado, Lemonheads. Muy justito. Me gustó, porque tocaron grandes temas, pero fue corto y poco movido. Su último disco es muy bueno y apenas pasaron de puntillas sobre él. El mismo día del concierto, el Milan destrozaba al Liverpool. Que si, que el Liverpol lo entrena Benítez, que tiene varios jugadores españoles, que tal que cual. Pero me alegro de que ganara el Milan. Es una isla en el Calcio, juega a ganar y a golear siempre que puede y eso demuestra que ha dado resultados.
Ayer estuve viendo con Laura el debate que los candidatos a la alcaldía de Madrid tuvieron a bien regalarnos. Un debate desigual en cuanto a experiencia y en cuanto a resultados. Miguel Sebastián no es un buen político. Es un economista con demasiado pasado a su espalda como para combatirle con armas potentes al PP, que tiene en Madrid un feudo. Su ataque a Gallardón con recortes (fotocopiados) de prensa al respecto de su relacción con la Operación Malaya, aludiendo en un primer momento (tal vez por su poca gracia al hablar, tal vez premeditado) a su relacción personal con una implicada fue bochornosa. Gallardón reculó, se indignó y mantuvo el tipo al principio, pero acabó por sacar una lista de morosos de la Comunidad en la que está el candidato socialista. Cutre, cutre, cutre. Y en este debate bipartidista, sólo comentar que me encantó Ángel Pérez, la única alternativa de izquierdas real. Un tipo que sabe a lo que juega, tal vez porque se sabe tercero desde la misma línea de salida. Además, es músico y toca la guitarra y la batería. IU no me convence, porque Llamazares es un tipo que tiene poco peso político. No le respetan porque siempre hace la política de la pataleta: palabras bonitas sin fondo real. Pero la propuesta que tiene para Madrid me resulta la más lógica de todas, y la que más caso hace a los jóvenes. Y eso no es poco.
Llevo diez frases borradas para intentar describir la admiración que siento por L
Simplemente un mini post para cantar a los cuatro vientos mi odio por el fútbol y mi pasión por el baloncesto. Gracias Pepu, eres un maestro. España campeona del mundo. Quién lo iba a decir... Jugué al basket desde los 6 hasta los 16 años. No puedo evitar pensar en todos los buenos ratos que pasamos con un balón y un aro.
Cuando uno se olvida de algo tal vez es probable que no tenga la culpa de que haya sucedido así. Simplemente dejó de acordarse de algo que no por el hecho de haber sido olvidado tiene menos importancia. Recordar es difícil para mi ahora que tengo tantas cosas en la cabeza, ideas como nidos de hormigas atolondradas después de una tarde lloviendo. Pero no me siento mejor sabiendo que me dejo cosas en el tintero muchas veces. Me jode un huevo. El caso es que esto es para aquellos que sienten que me he alejado un tanto de ellos desde que he comenzado a trabajar y todo aquello. Es cierto que a veces uno se deja dominar por el 'hommo empresarius' que lleva dentro y que depende de la edad se llama 'empresarius', 'examinarius' o 'emparejadius'. No quiero perder lo que tenía antes de currar. Y me da rabia pensar que puedo tener algo que ver en el asunto. Pondré cartas en ello. O eso espero.
Hoy me apetece escribir un poco sobre fútbol. No sobre elecciones, títulos de Liga con sabor a la revancha del mal perdedor, copas de Europa o UEFAS. Sólo de fútbol.
Ha muerto un hombre lúcido. Al margen de cuestiones políticas, siempre jode que se vayan los que ponen luz sobre las cosas. Eduardo Haro Tecglen opinaba que los periodistas debían exagerar en todo lo relativo a los derechos humanos para transmitir la crudeza de la realidad. Eso es lo que dijo cuando en 1991 recibió el premio de periodismo Derechos Humanos.
Tremendo lo que le ha pasado a Borja. El hombre lee una entrevista en El Mundo a Melendi, ese músico de tres al cuarto que copia los ritmos de Estopa y lleva a Asturias y el chocolate por bandera manoseada, en la que el animalito decía que no se había leído un libro en la vida. Que su churri de vez en cuando le leía para dormirse... Tremendo el amiguete. Una de esas personas que sobran en la plataforma pública de los medios, que a ver si alguien le va a hacer caso y acabamos siendo un país tercermundista plagado de analfabetos que desean cantar rumbas y fumar porros como único planteamiento vital.
Es tremendo empezar a comprobar cómo el periodismo, aparte de haber acabado siendo un único medio de difusión de publicidad, que es algo que ya se tiene más o menos asumido (Franklin decía que un periódico es el trozo de papel en el que quedan algunos huecos sin anuncios para rellenar), ha terminado siendo un foco de profusión de modas. Ahora esa moda es la investigación. Demostrar al mundo del marujismo y lo chavacano que con ganchos se puede llegar a desentrañar los más oscuros misterios. Empezó aquel tipo que se infiltraba en los Ultra Sur y ahora siguen María Teresa Campos y Ana Rosa Quintana en una de esas guerras que mantienen los fétidos matinales. La una haciendo pasar a sus reporteros por camellos en discotecas light. La otra, maquillando a una de sus periodista para que parezca una pimpolla de 13 años y cazar a un pederasta. Ninguno de los dos programas eluden las conversaciones de unos periodistas demasiado metidos en su papel, con lindezas como 'si quieres una rayita me la chupas' en el caso de los camellos, para ver según ellos hasta donde podían llegar las niñas, o 'QUieres que te enseñe algo?' la señora desvergonzada y maquillada.
Ya he vuelto de vacaciones. En realidad me queda aún una semana hasta que vuelva al trabajo, pero las vacaciones en cuanto a salir de mi casa ya han finalizado. He estado en Londres, como ya os contaba en el post anterior, y ayer volví de Lanzarote. Un sitio precioso, no sé si había más ingleses allí que en Picadilly la verdad, pero una gozada. Pero a lo que me quiero referir en particular en este escrito noctámbulo es a que los sitios lo son más cuando vas con quien quieres. En Londres tuve la suerte de viajar con mi padre. Es el más grande. Un hombre diplomático, complaciente, sencillo. Un gentleman. Y en Lanzarote con Laura. Mi Laura. Londres y Lanzarote merecen la pena por sí mismos, sin duda, pero gracias a los dos por hacerlos más nuestros.
Ayer me enteré de una de las peores noticias que han llegado a mi en mi vida. Cuando era más pequeño tenía una casa en el Escorial. Era mi lugar de veraneo. Allí pasé las mejores tardes de mi infancia y de mi juventud. Era muy feliz en medio del campo, con una pandilla de amigos y con millones de cosas por hacer cada día. Carlos, Fernando, Dani, Alexandra, Rosita, Laura, Judith, David, ... Los nombres se agolpan en mi memoria como los veranos, las anécdotas y las tardes buscando interés. Y hoy un nombre más que ninguno. Damián. Dami. Mi hermanito pequeño, el chaval al que siempre tratas de proteger más que a los demás, por el que sientes una debilidad especial. Un niño con problemas, pero con una sonrisa perenne. Un chaval al que tratabas de reconectar al mundo en esos días estivales con el sol cayendo por detrás de Las Machotas, que eran los montes que había detrás de nuestra urbanización. La semana pasada apareció asesinado, con dos tiros. Un asunto de drogas según parece.
Siento que sea así... Darwin se olvidó de decir una cosa en su teoría de la evolución. Sólo los hombres descendemos de los monos. Las mujeres no. El parentesco de los hombres con sus primos peludos está más que claro. El de las mujeres, harto difícil de comprobar. No nos juzguéis por nuestro adn. Somos lo que somos... jejeje. No obstante, puede que tengas razón y que mis dos posts anteriores sean causa de una sobredosis de GQ, Man, Maxim y el resto de las revistas que me envían a la oficina. Trataré de enmendarme, pero el mono manda.