Cualquier tiempo pasado...
A menudo cometo un error en mi vida. Suelo acordarme sólo y exclusivamente de los clásicos para determinar qué cosas me gustan y olvido con facilidad lo que sucede a mi alrededor en este preciso instante. Supongo que me gusta menos que lo que hubo antes, aunque sólo sea porque en mi imaginación, que no en mi memoria, son tiempos más felices que los actuales. Siempre que me preguntan por un grupo de música acudo a los Beatles o a Dylan. Cuando me hacen decidirme sólo por un libro, nombro Crimen y Castigo. Si me cuestionan por películas, me voy a los 70 y al Padrino. ¿Un actor? Cary Grant... Y así hasta el infinito y vuelta.
El caso es que el otro día estuve viendo El Ilusionista en el cine, una película de Neil Burguer (qué putada apellidarse hamburguesa, pensé yo...), director de la curiosa 'Entrevista con el asesino' y protagonizada por Paul Giamatti y Edward Norton. No voy a aburriros con otro desmenuce de la película, visto el nivel de comentarios del post de Infiltrados. Sólo unas líneas para decir que, quien vive en el pasado muere en el presente. Me encanta Edward Norton. Me parece un actor con un amplísimo registro interpretativo y con una elección de papeles muy inteligente. Su recreación de un ex nazi en American History X me conmovió y Rounders y Fight Club me parecen dos peliculones que merecen estar en el Olimpo de los 90, especialmente la segunda, de mi adorado David Fincher.
Desde hoy procuraré recordar a Josh Ritter cuando me pregunten por músicos, a Paul Haggis cuando me hablen de directores o guionistas de cine y a Jeffrey Eugenides cuando hable de libros. También me encantan. Aunque se me olvide.
Where do they all come from...
Ahora que he entrado en el grupo maldito maldito de los que le deben su vida al banco, me asalta una duda tal vez un tanto metafísica y en la que el derecho siempre tiende a lavarse las manos. Vamos a ver. ¿Por qué el suelo pertenece a alguien? No va a ser un post ultra comunista ni anárquico en plan Bakunin es dios, pero realmente, y parándome a pensar, si el primero que ocupó un sitio en concreto lo hizo por la fuerza, ¿por qué ahora se culpa a quienes lo hacen de la misma manera? ¿Por qué el suelo es propiedad de unos pocos? ¿Por qué no se hace nada para controlar su expolio? Ahora leo asombrado que el PSOE ha firmado un decálogo de l buen uso del suelo y contra la corrupción. FLipo. Y yo tengo que pagar más del 65% de mi sueldo para vivir en una casa. ENtre Poceros, Esperanzas Aguirres, Malayas y demás los que, como siempre, salimos perdiendo somos los tipos de a pie de calle. ¿Quieren arreglarlo? QUe hagan una desamortización en plan Mendizabal pero con los que tengan más de lo que necesitan. Y luego que lo repartan. Cojones ya. Qué indignación más tonta...
Ayer volví a ver Ciudad de Dios. ME estremece esa película. Es impresionante. Y hay una escena que me deja en shock y con la que no puedo dormir después. Zé Pequeño, el 'delincuente malo', trata de impresionar a una pandilla de raterillos que roba en su zona de la favela. Cuando captura a dos de ellos les dispara en los pies y, entre sus llantos obliga a otro chaval a matar a uno de los dos. Es el paso de la infancia a la madurez más radical de la historia del cine. En un segundo. Y es una madurez hacia la violencia. Acojona. Pero es real.
Lo más duro del mundo es acostumbrarte a lo terrible. Esta mañana me he levantado y al poner la radio me he dado cuenta de que la información deportiva no lo es todo, y que el mundo sigue girando en torno a una locura colectiva que va a hacer que explote en cualquier momento. No es una visión apocalíptica. Es que da pena comprobar cómo la gente se muere sin que nadie haga nada. Líbano e Israel están a punto de entrar en guerra. Oriente Próximo es el mismo hervidero de siempre sin que nadie en 70 años haya conseguido darle una solución. En India los Estudiantes Islámicos parecen ser los culpables de que hayan muerto más de 200 personas en un atentado. 17 muertos más en Irak, con la democracia instaurada a golpe de muerto. Y aquí quejándonos por el calor. Mierda de vida.
Como cantaba Sam en Casablanca, el tiempo pasa fugaz e irremediable. Casi ha pasado un mes desde que no escribo en el blog, y no por falta de ganas ni por falta de temas, pero decididamente por falta de tiempo. Aprovecho este día insomne para contaros 3 cosillas. Mi nuevo proyecto laboral va muy bien. Estoy un poco agobiado con la saturación de curro que estamos teniendo estos primeros días y en el lanzamiento, pero creo que saldremos adelante y lo haremos bien.
Simplemente, recordar el horror al que estamos expuestos cada día por el fanatismo y el poco respeto por la vida de determinadas personas. Mientras unos hacen caricaturas de Alá y Mahoma, otros matan en su nombre. Mientras los primeros encierran a los segundos en Guantánamo en circunstancias infrahumanas (un perro está en mejores manos cuando le llevan a la perrera), nosotros nos miramos a través de la vía de un tren.
El otro día discutía con mi jefe al respecto de una cosa que para unos es muy obvia y para otros no lo es tanto. Trataré de explicaros huyendo de estereotipos, aunque no es fácil. Mi jefe, publicista, empresario y economista, todo un hombre fuerte de la economía liberal, me comentaba que a su hija le encanta la música y que su grupo favorito es El Canto del Loco. Yo le decía que a mi no me gustaban y que me parecía un grupo de lo más normalito, que había conseguido conectar con el gran público a base de cosas sencillas. No han renovado nada, no han inventado nada. SImplemente han cogido una fórmula de éxito y la han explotado (no ellos, vamos, su empresa). Y él me postuló: a veces lo que le gusta a la gente es por algo. No se puede negar que los Rolling Stones, U2 y El Canto del Loco han llenado el Calderón de la misma manera (con música). ¿Tiene razón? Los cánones del gran público pueden coincidir? ¿Existe el dirigismo (publicitario, televisivo...) en cuanto a los gustos? Yo mismo reconozco que me compré el disco de los Artic Monkeys habiendo escuchado tan sólo dos canciones y porque les comparaban con mis Stone Roses... Difícil, ¿verdad? La opinión de las mayorías es libre, consciente y desprovista de un poso publicitario y de marketing?......... Ahí os lo dejo.
Un compañero de profesión ha sido despedido hoy por haber puesto a caer deun asno a sus jefes a travésde su blog. Dos cosas. Por un lado, mierrrrda de sociedad de información en la que nos movemos. No puedes tirarte un pedo sin que se entere todo el mundo. Mierrrrda de sociedad de información en la que nos movemos (bis) en la que, a pesar de todos los adelantos del mundo no puedes decir lo que quieres, que te despiden...