Este chico es un demonio (y cómo me gusta)
Qué grandes músicos, qué originales y qué profundo llegan... Ben Harper y sus chicos. La recomendación de la semana. (Me he vuelto a enganchar al Burn to shine y al Welcome to the cruel world. Incluso a su disco de Gospell le estoy pillando la gracia...)
Burn To Shine
Ben Harper
We made love until we cried and cried ourselves to laughterLaughed until we realise our hearts were struck were fear
How in just a moment time could one see for ever after
I gently lie beside of you and dream away with my tears
Won't you let me treat you kind
We're gonna burn to shine
Won't you let me treat you kind
We're gonna burn to shine
Funny things you learn from your mama
Like the way you throw your head back when swallowing pills
Funny things you learn from your papa
Like when you're talking you just can't keep your hands still
But that was now and this is then it never lasts for long
How I miss the good old days but I'm so glad they're gone
Won't you let me treat you kind
We're gonna burn to shine
Won't you let me treat you kind
We're gonna burn to shine
I'd like to spend the time that you would like to spend with me
So you could help me out with my dependancy
'Cause I'm hoplessly addicted, addicted to your sorrow
Makes me never wanna work, beg or borrow
Won't you let me treat you kind
We're gonna burn to shine
Won't you let me treat you kind
We're gonna burn to shine
Won't you let me treat you kind
We're gonna burn to shine
Won't you let me treat you kind
We're gonna burn to shine
AHora parece que cada cosa con olor o sabor a viejo tiene el derecho casi instintivo a la denominación de 'clásico'. Veamos. Por una parte está ese tipo de gafapastismo que derrocha sabiduría cercana a lo marginal y que trata de rescatar lo menos reseñable de cada época. Luego está ese otro tipo de 'prototipo indie' que intenta llegar a lo último de cada casa. La atomización de la cultura. Y después está el pretencioso que intenta darle un valor a una obra con una denominación un tanto difusa pero molona. Pondré un ejemplo de cada. Vamos a ver. El primero, el gafapasta, es el que te trata de convencer de que Big Star son mejores que los Beatles, pero menos conocidos. Que John Lennon practicamente copió lo que hacía Alex Chilton (que por cierto se ha salvado del Katrina de coña, porque él vive en Nueva Orlenas). El segundo, el que trata de hacerte ver que el protogrupo del que salió Ryan Adams es la monda, cuando la realidad es que aún no te ha dado tiempo ni siquiera a escucharle a él. ¿Conocéis a Karl Larsson? No, verdad? Bueno, pues es el cantante de un grupo que se llama 'Last days of April'. No me ha dado tiempo a escuchar algo que me mole del grupo entero, y ya está de moda el disco del cantante en solitario. Joder, es demasiado.
Aún recuerdo la guerra Blur-Oasis cuando los primeros editaron el Great Scape y los segundos el What´s the story... La historia la escriben los que vencen, pero en esta ocasión el Rock de Lux y compañía se equivocaron. Una intensa guerra mediática contra los Gallagher ha estado a punto de hundirles, pero la verdad es que el genio de Noel se ha impuesto al final. Llenan estadios. Y la verdad es una. Oasis son el mejor grupo inglés de los noventa. Su último disco es muy bueno. A pesar de lo que digan mentecatos insustanciales como D. Manrique y otra horda de críticos sin ningñun tipo de sentido común. Oasis son cojonudos. A pesar de todo. Y yo quiero tener tan poco talento compositivo como Noel Gallagher y llegar a componer Wonderwall, Live forever, Shakermaker, The masterplan, Whatever, Champagne supernova... Joder. Y The importance of being idle. El tema es genial en sí mismo. Recuerda a las grandes canciones de Kinks o de Small Faces, pero donde llega el golpe es en el video. Absolutamente genial. Rhys Ifans como protagonista y un trasnochado desfile de imágenes al servicio de una historia muy divertida. ¿La letra de la canción? Una oda a los vagos. No me digáis que no es genial...
Es de jack Johnson, un tipo hawaiano que ha hecho un disco cojonudo. Es colega de Ben Harper, que es otra de mis recomendaciones, y era surfista. Un tipo mu peculiar. Además le pusieron el nombre por culpa de un boxeador negro de los años 50, aunque su música no tenga nada que ver.
Una canción curiosa, con ritmo y melodía. De las que no quedan. Es de Josh Rouse y está en el Nashville. Se llama Nighttime.
Contesto porque el tema mola... Es más. Es la primera cadena que contesto en mi vida... Bueno, la segunda, que creo que caí en aquella del niño que se estaba quedando ciego y necesitaba un trasplante de córnea o algo asi. ¿Que no la recordáis? Ayyy si es que soy un primo...
Y por picarme, de regalo.
Los Beatles... Me parece que no había tocado este tema aún en mi blog. Ninguna vez desde su comienzo. Y es que parece que ya no está de moda ser fan de los beatles. Lo ha sido tanta gente, es tan sencillo. Ahora lo que se lleva es admirar al último de los folk singers que ha salido. Estar a la última es saber de lo último. Es necesario volver a los orígenes. ¿Acaso mola más que te gusten los putos Ramones, que ojo, me encantan, a que sigas teniendo poluciones nocturnas después de escuchar el Magical Mistery Tour? A mi me gustan los Beatles. Lo que más. Y el motivo es simple. Hicieron de todo, y de todo bien. ¿No os lo creeis? Que os gusta el ruido en plan lo que hace... no sé, Nirvana? Escuchad Helter Skelter. ¿Os gusta el country como el que hace Brigt eyes? Escuchad I´ve just seen a face. ¿Os gusta el pop facilón en plan cualquier cosa? Escuchad Hello Goodbye. Os gusta el pop instrumentado ¿? Escuchad A day in the life (a mi gusto, la mejor canción de los beatles). De todo. Ese es el genio poco reconocido. No es sólo que fueran creadores. Es que todo lo hacían bien.
Hay días en los que te apetece escuchar un tipo de música en particular. Somos un poco masocas, cierto es. Como bien decía John Cusack, 'No sé si empecé a escuchar música pop porque estaba deprimido o si estaba deprimido porque escuchaba música pop'. En ese libro de cabecera que es High Fidelity lo decían. Y yo estoy de acuerdo.
Uno de los grandes recuerdos de mi juventud-adolescencia (llámalo X) es el descubrimiento de nuevos grupos, de nuevas canciones, de nuevos sonidos... Y tengo grabada en la mente el momento en el que Emilio tocó en su guitarra flower power una melodía que se me antojaba familiar, pero que estaba seguro no había oído en la vida. Eran Los Flechazos, y la canción era La chica de Mel. No es que venga a cuento especialmente, pero me acordé de la historia cuando estuve en NY la semana pasada, 'buscando taxi en una acera del Bronx'. Qué grandes los Flechazos. Qué grande Nueva York.