La nueva España (y felicidades, mamá)

Segunda anécdota. Venía hoy caminando hacia mi casa desde el metro cuando he oído un grito. Una señora iba a salir de su portal y tres chavales que no levantaban más de metro veinte del suelo, le han cerrado la puerta y le han pillado un pie. La señora ha emprendido un intento de Educación para la Ciudadanía callejero y se ha puesto a explicarles a los tres niños que hay que abrir y cerrar las puertas con cuidado, mostrando especial atención al más pequeño de todos (al menos al más bajito), que ojiplático observaba a la furibunda señora que, mezcla de profesora de posguerra y maruja enfurruñada, aleecionaba al muchacho con un 'Repite conmigo: D-E-S-P-A-C-I-O. ¿Lo has entendido? A ver, dilo tú". El niño no respondía. La miraba pero no desenfundaba. Al cuarto DESPACIO, su compañero de la derecha le ha contestado: "Señora, es que es de fuera, no le está entendiendo". Cuando pasaba a su lado, la señora seguía empeñada en que el pobre niño búlgaro repitiera D-E-S-P-A-C-I-O.
Las conclusiones son más que evidentes, ¿no? Buena jornada de reflexión.
PD: Mi madre celebra su cumpleaños el sábado, día de la mujer trabajadora. No podía haber nacido en una efeméride más justa. Se admiten donaciones y regalos desinteresados, que además estrena casa. Un beso, mamá.
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