
Cerca de 25.000 civiles han muerto víctimas de la violencia en Irak desde el comienzo de la invasión liderada por Estados Unidos en marzo de 2003. Es a lo que me refería hace muy poco. Nunca son justificables los atentados como forma de protesta, por mucho que los intelectuales defiendan que los palestinos son una minoría casi desarmada y que la Yihad es necesaria para ellos y su defensa de una cultura. Me niego a defender la violencia en ninguno de los dos casos. Pero lo de Irak es sangrante. 25.000 son muchos muertos. Entre ellos podía haber un descubridor de la vacuna del SIDA, un pacifista que libere las mentes de los árabes violentos, un activista por los derechos de las mujeres y un luchador por los niños explotados. Incluso en tal vorágine de destrucción seguro que había un ecologista.
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marina -